Nuestra postura se organiza en base al desarrollo de muchos sistemas neuromusculares que evolucionan con el desarrollo normal del hombre contra gravedad, y se mantiene debido a la acción coordinada y armónica de diferentes cadenas miofasciales (conjunto de grupos musculares y sus tejidos circundantes).
Dichas cadenas se encuentran en intima relación unas con otras y cualquier alteración en una de ellas trae consigo la afectación de las demás, generando un efecto dómino que deteriora nuestra postura tratando de mantener la supremacía de las funciones vitales tales como respirar. Todo ello ocasiona alteraciones de diversa índole, que no solo influyen sobre nuestra postura, sino también en nuestra salud y estado emocional.
La terapia global de corrección postural propone corregir todos los trastornos no estructurados (fijos) de la postura, reducir las desviaciones y evitar su progreso, mejorando los cuadros de tensión, y dolores de distintos grados.
El propósito de dicha terapia es normalizar desde el punto de vista terapéutico la organización y el buen uso balanceado de nuestras cadenas musculares y con ello armonizar nuestra postura, con todos los beneficios que esto depara para la persona, mejorando con ello no solo nuestra imagen externa en cuanto a la estética corporal y la alineación, sino, también nuestra estética interna (llamamos así figurativamente al cuidado de nuestra columna como eje vital) que por lo general esta subestimada. Mejorando con esto nuestro bienestar, rendimiento físico y estado de ánimo.
Dicha terapia esta dirigida a:
- Alteraciones posturales debidas a malos hábitos.
- Rectificación cervical.
- Escoliosis.
- Dorso Curvo.
- Genu recurvatum
- Pie Plano.
- Pie Cavo.
- Hernias de disco.
- Espondilólisis y espondilolistesis.
- Como colaboración en rehabilitación de adultos neurologicos
- Reeducación de la postura antes y después del parto.
- Incontinencia urinaria de esfuerzo.