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MI BEBÉ POR MÁS TIEMPO
Por Celia Andrea Pronzalino
Discapacidad Certificada
Todos somos capaces y discapaces…
Amigarnos con la palabra.
Tanto desee a mi bebe que le pedí a Dios por todos lo medios que me lo diera sano y debo decir que me escucho y concedió lo que tanto anhele.
Por suerte Bauti no tiene ninguna patología asociada al síndrome y eso es una gran felicidad, la salud es lo primero, lo otro es secundario….
Secundario para nosotros pero no para el mundo que los rodea, que es nuestro padecimiento constante, cuando nuestros hijos no cumplen con los cánones naturales/normales ha los que estamos acostumbrados.
Pero quien dijo? esto es normal y esto es anormal, por no ser habitual? algo deja de pertenecer al mundo? o forma parte de la diversidad como tantas otras cosas?
Los prejuicios y creencias que traemos culturalmente de generación en generación hacen que nos quedemos atrapados en conceptos, que en realidad han ido cambiando y ampliándose cada día mas, por eso, es importante empezar a tomar conciencia desde las palabras. Si partimos de la premisa que: según nuestros pensamientos, actuamos y somos lo que creemos, entonces lo primero que deberíamos analizar son nuestros pensamientos y reveer conceptos que nos paralizan, simplemente por no conocer los verdaderos significados de las palabras para luego materializarlas y aplicarlas a la realidad.
Empecemos entonces hablando de la DISCAPACIDAD, una palabra que sin tener sinónimos, nosotros la llenamos de ellos, aliviando así nuestro dolor, buscamos expresiones lingüísticas que suavicen la realidad, que sabemos no la cambiaran, si no cambio yo primero mis pensamientos negativos que se relacionan con esto.
La discapacidad es una limitación a consecuencia de una deficiencia o impedimento que limitan mi autonomía para poder desenvolverme plenamente en mi calidad de SER- HUMANO, por mis propios medios sin depender de otros que lo hagan por mí, aunque en realidad sabemos que dentro del ecosistema que habitamos donde interactuamos y coexistimos permanentemente, la independencia absoluta no existe, y todos necesitamos en alguna medida del otro para vivir.
Esto significa que la discapacidad por mi deficiencia puede ser resuelta por los facilitadores del medio, ayudas técnicas, asistencia personal, la accesibilidad del medio físico, donde me desarrollo, pero si solo encuentro barreras lo mas probable que mi discapacidad aumente por la falta de compromiso del entorno social que no tuvo en cuenta la diversidad; incluso hasta yo misma; para con aquellos que deben adaptarse a lo “normal” lo “standards” ya que no lo son, cuando en realidad el medio debe adaptarse a la persona y no la persona al medio, esto abarca a la ancianidad y la niñez entre otros y distintas enfermedades que sufre gran parte de la población universal. Asumiendo que las barreras nos discapacitan… me pregunto entonces… no somos todos discapaces en diferentes circunstancia de la vida? ya sea en forma parcial o total, permanente o temporal? sea por una deficiencia física, motriz, sensorial, intelectual, social, emocional o funcional?
Yo tengo un montón de limitaciones, miedos, que me condicionan en el momento de tener autonomía y por eso no me tildan de discapacitada. Entonces si hablamos de discapacidad como parte de nuestra propia estructura de persona y no como algo ajeno, nos encontramos con que esta puede estar certificada y no certificada, lo mismo sucede con las capacidades.
Cual es el punto donde quiero llegar, CUANDO ASUMAMOS QUE TODOS SOMOS CAPACES Y DISCAPACES RECIÉN AHÍ DEJAREMOS DE VER LA DISCAPACIDAD COMO ALGO AJENO A MI Y QUE EN REALIDAD FORMA PARTE Y ES PROPIO DE CADA UNO DE NOSOTROS.
SERIAMOS CAPACES SI NO FUÉRAMOS DISCAPACES!!!!????
Cuando hablo de certificada, me refiero a su legalización, sea por el titulo que se le otorga a un persona como resultado del estudio de una carrera (medico, abogado contador, maestro, etc.) por su capacidad, o lo que tiene que ver con DISCAPACIDAD CERTIFICADA, titulo que le otorgan a aquellos que cumplen los requisitos y posee las características que la definen como tal, para acreditar su deficiencia legalmente, que los rotula y condiciona en discapacidad y así ejercer sus derechos como marca la ley, (24901) ya que sin ella no tendrían la mismas igualdad de oportunidades.
Para resumir podemos decir que la discapacidad en si misma no existe como tal y desaparece en cuánto se puede resolver, aunque tal vez no sean por los medios habituales, pero si, por procesos alternativos que en definitiva logren el fin: la autonomía, no solo en la movilidad sino en la de poder tomar decisiones y el derecho a elegir.
No agreguemos más discapacidad de la que genera ya, la propia deficiencia, empecemos a mirar a aquellos con alguna discapacidad certificada como lo que son: PERSONAS sin confundir igualdad de derechos y obligaciones, con beneficencia.
Por Celia Andrea Pronzalino
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MUNDO DE DISCAPACIDAD
Lic. Diego Llorden
El mundo de la discapacidad en el cual me encuentro inmerso, no por ser discapacitado, sino por ser rehabilitador, es un mundo por llamarlo de alguna manera cruel, esta crueldad impuesta por el sistema de salud de un país que en lo único que piensa es en conseguir más poder, cuyos dirigentes pueden ser ubicados dentro de un espectro autista ya que viven su propia realidad y no la realidad de una sociedad que grita pidiendo atención y consideración.
Atención frenada por una burocracia impuesta por corporaciones como son el estado, obras sociales y prepagas, que solo buscan engrosar su cuenta bancaria a costa de sufrimiento ajeno. Al hablar de burocracia hablo de un conjunto de situaciones y causas que retrasan el proceso de rehabilitación y recuperación de la persona, considerada un ser integral y no solo como un nombre de cierta patología ó como correspondiente a tal habitación.
Esa burocracia que exige un sin fin de papeleos y tiempo como por ejemplo para tramitar el tan conocido y necesario “certificado de discapacidad” que solo te lo dan con un período de 6 ó 7 meses de espera… “un tiempito, nada más”…
Todo esto no debe considerarse, aunque así parezca, como una simple crítica a este sistema mal organizado y perverso, sino lo que busco es dar a conocer un mundo compuesto por mucha gente que lucha día a día durante muchas horas por mejorar el bienestar de un ser que lo necesita.
Mundo compuesto por padres con una constancia, preocupación y tenacidad admirables y por profesionales de la salud que a pesar del poco reconocimiento llámese profesional ó económico brindan todo su esfuerzo y dedicación por el prójimo.
Todos somos conscientes de lo que pasa día a día y que esto no va a cambiar de la noche a la mañana, simplemente soñar, por el momento, con la colaboración de todos y quizás lograr cambiar, aunque sea de a poquito, la mirada de aquellos que “desde arriba” miran hacia otro lado. De no ser así, no preocuparse porque ante vientos y mareas hay un grupo de personas que siempre están con todo su profesionalismo, preparados y dispuestos a ayudar a los demás. Por que por ello juramos y por ello debemos cumplir.
¿Quién vive realmente en este mundo. Aquel que no quiere ver o el que lucha por ser visto y considerado?
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